
Vidrio y corcho sobre tu barra de café. Se compra una sola vez; después solo pagas el café, en refills al precio de la bolsa de siempre.
Se recarga de por vidaTodas las bolsas del mundo terminan en la basura. El Frasco Kaffeto termina en tu cocina, para siempre. Vidrio grueso, corcho natural y el emblema de la casa en oro.
Dentro va media libra del café insignia. Cuando se acaba, pides el refill a precio de bolsa: menos empaque, mismo café. En Manizales lo recargas en nuestras tiendas del Triángulo y el Cerro de Oro; al resto del país viaja en su caja.
Y la carta amarrada al cuello no se bota: es papel semilla con un capítulo de la leyenda. La siembras y florece.
El frasco lleno, con su carta de la leyenda al cuello. Primera impresión: regalo.
El vidrio guarda el grano como debe ser, lejos de luz y humedad. Y queda hermoso.
Un mensaje y va el refill. En tienda, lo llenamos delante de ti.