
El grano duerme semanas en barricas que antes guardaron ron añejo. Sale con otra alma: numerado a mano y sellado en cera.
Edición numerada · se agotaAl café lo llamaron la bebida del demonio. Al ron lo persiguieron los imperios. Esta bolsa junta a los dos prófugos en una barrica de roble que ya no guarda secretos: los comparte.
El grano verde reposa semanas dentro de barricas que añejaron ron. Absorbe la madera, la melaza, el tiempo. Después se tuesta en Manizales como lo que es: una reliquia de tanda corta.
Cada bolsa va numerada a mano y sellada en cera. No hay dos tandas iguales y no se produce de corrido: cuando se acaba, se acaba.
Este café no es de lunes por la mañana. Es de conversación larga y de servirlo despacio.
Prensa o filtrado en V60: que la madera y la melaza hablen sin prisa.
El número de tu bolsa es tuyo. Los coleccionistas de la Cofradía los registran.